
Validación humana requerida
Rocío Ferrer
La mano derecha de Rivas en la calle
—Nos estamos acostumbrando.
Validación humana requerida
—¿A qué?
—A no preguntar quién decide.
Alta, morena, con el pelo recogido y una tableta bajo el brazo. Destaca entre los agentes sin proponérselo, y en la primera escena del libro es quien encuentra lo que no encaja: el daño está en el núcleo de validación, la parte que revisa, corrige y autoriza.
Adiestrada en armas cortas y largas y en lucha cuerpo a cuerpo, es, junto con Rivas, la más preparada del equipo para entrar en acción.
Fuera del trabajo es extrovertida y risueña. Dentro, no le asusta la verdad. Le asusta que la gente deje de buscarla.







