
MANIFIESTO 2050: ÍÑIGO
Viktor
El centro de Le Rosey
Viktor no era el más inteligente de la sala. Era el más útil. Y Viktor sabía la diferencia.
MANIFIESTO 2050: ÍÑIGO
Ruso, diecisiete años, hijo de alguien importante de una forma que no hace falta explicar: se nota en cómo ocupa el espacio. Cuando entra en una habitación, las conversaciones se reorganizan solas.
Íñigo tarda menos de cuarenta y ocho horas en identificarlo como el centro del sistema social del internado. Viktor, por su parte, clasifica a la gente en segundos. Con Íñigo le basta una palabra: «Español».
Viktor sabe a quién hay que enseñarle las cosas. Y le interesa mucho lo que Íñigo está construyendo.




